
Máximo Robisco falleció el pasado verano en Sigüenza. Máximo Robisco, nació en Luzón donde en la que todos conocimos como la "casa del médico" y que actualmente están rehabilitando para turismo rural. Pero desde muy joven vivió en la ciudad del Doncel junto a su familia, los "Robisco de Sigüenza". Trabajó en la carnicería Robisco muy popular en Sigüenza. Pero sus grandes pasiones eran la pintura y la poesía.
En marzo pasado expuso por última vez su obra en la Ermita de San Roque, 45 cuadros y esculturas. Cosechó un magnífico éxito de público y crítica. Con un estilo personalísimo, este artista autodidacta y polifacético comenzó su producción cultural en los años 50. Inició su trayectoria profesional en la posguerra española, años difíciles que marcaron la vida de toda una generación y también la suya. Su pasión por la pintura le condujo a pasar temporadas en Madrid y París, y a conocer las tendencias culturales de la segunda mitad del siglo XX, a pesar de ser un artista autodidacta que plasma en sus lienzos una visión muy personal de la difícil época que le tocó vivir durante su juventud
Muy cercano al “Grupo El Paso”, guardaba en su casa seguntina con auténtico orgullo algunas obras de sus miembros como Millares o Canogar, entre otros. Pese a su indudable valía artística, fueron pocas las ocasiones en las que mostró su obra. La penúltima vez fue en el año 1999, en el Parador de Sigüenza, junto a otros artistas seguntinos como Canfrán Lucea y Mariano de la Concepción. Asimismo Robisco colaboró en la exposición colectiva sobre la figura del Doncel, que tuvo lugar hace cuatro años también en la Ermita de San Roque.
Pocos meses antes de su pérdida, fue a ver su pueblo natal... siempre añorado aunque poco visitado por él, y conoció el Museo de las Escuelas del que quedo fascinado. Tanto que quiso donar un cuadro suyo para que se mostrará allí permanentemente, lo malo es que él nunca pudo llegar a disfrutar de ese homenaje en su pueblo natal que tanto se merecía, pues antes de tener el cuadro en el Museo, falleció. No obstante su familia, quiso respetar su voluntad y el cuadro obra ya en el Museo, así siempre podremos recordarle sus vecinos y familiares.
Desde el blog y desde Luzón, descansa en paz Máximo y gracias por todos esa obra que ofreciste al mundo... esperamos que ahora se te sepa valorar como te merecías... hasta siempre genio!

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